De un tiempo a esta parte (y estoy notando que muchos de nosotros estamos usando esa frase en nuestros tweets y posts, como cuando leíamos cuentos y arrancaban con “había una vez”) estoy leyendo una cantidad impresionante de listas de “los 10 más…”, “5 cosas que…”, “15 referencias para….”, “10 consejos útiles para…” y a veces me sorprendo de quién y cómo escriben esos consejos. Tampoco me malentiendan, no hablo de que no sea bueno compartir consejos, sino que hay mucha gente que toma la postura de “gurú” sin que nadie más que ellos mismos les haya otorgado el título.
Mucha gente usa su blog para dar sus opiniones personales sobre determinados temas, otras tantas para hablar de lo que sea que le guste porque trabaja en otros medios y necesita desahogarse de todo lo que hace o de todo lo que no le dejan hacer
y otros tantos hacen de su blog su vida, su CV, su carta de presentación ante el mundo, y creo que en ése último peldaño (o primero según como se lo mire), estaría ubicándome con mayor comodidad que en cualquier otro lado. Me parece genial compartir todo lo que sabemos para que ayudemos a los que necesitan algo, o simplemente para compartir el conocimiento, lo que yo sé puede que otro no lo sepa y lo que ese otro sabe puede que me cambie todo lo que yo no se! dar y recibir conocimiento es una de las mejores cosas que nos pueden pasar en la blogósfera (así como en todos los aspectos de nuestras vidas), y por eso es que estamos constantemente compartiendo el material que consideramos valioso. Por mi parte, y porque tampoco me voy a poner a escribir acá sobre absolutamente todo lo interesante que me encuentro por ahí, agregué a la derecha en la “tercera columna” del blog, un recuadro de lo que serían “mis compartidos del google reader”. Para los que no saben, Google Reader es nuestro feed de noticias para los bloggers, entre todos seguimos a los blogs que nos parecen interesantes y tenemos la opción de compartir lo que nos parece más relevante de cada blog, para que otros que no lo siguen (o si) puedan también leer ese artículo que para mi fue importante. En Google Reader también contamos con los compartidos de las personas que seguimos, y por suerte, somos todos diferentes y en ese espacio se pueden encontrar joyitas espectaculares, cada quien comparte en su propio estilo, pero combinados podemos llegar a encontrar noticias, artículos, imágenes, posts o lo que sea, que nosotros por nuestros propios medios quizás nunca hubiéramos leido o visto, por eso, y para que nadie se pierda de lo que yo comparto, es que decidí agregar ese cuadro con el link de mis compartidos, para que los que no usan Google Reader habitualmente también tengan acceso a estos posts que pueden ser joyitas perdidas.

Pero a todo esto me fui un poco de tema, y quiero retomar porque es el punto por el que estoy escribiendo, entre estos compartidos y blogs que sigo siempre tengo mis favoritos, mis carpetitas de lo que más me gusta, de lo que es para postear, etc, y últimamente me estoy encontrando con estas listas de “consejos” dadas por estos auto-proclamados gurúes, que sólo saben de dar consejos, porque paradójicamente, el 90% de ellos no cumple con su propio consejo, pero sí son buenos para criticar cuando ven que en la blogósfera hay algo que no les gusta, que no es de su agrado o que no va por el lado que a ellos les gustaria (es decir, el anonimato total, porque muchos de estos pseudo-gurúes son desconocidos para el mundo real… no me queda más que hacer una comparación con Rubia Gurú –> hagan click para recordar la historia de quién fue esta maravillosa gurú que NADIE NUNCA conoció). Entonces me queda en la cabeza la idea del “haz lo que yo digo pero no lo que yo hago”, y si dicen que hagamos cosas que ni ellos mismos hacen, con qué tipo de “autoridad moral” (léase entre comillas y en tonito de reproche al mejor estilo maestra de primario), vienen a cuestionar los métodos que tenemos los demás de trabajar, movernos, dar a conocer nuestros proyectos o de avanzar en este pequeño pero gigante mundo de la blogósfera?
Se que es muy fácil pegar o ir en contra de gente que generalmente no tiene demasiada voz ni voto en todo esto, o que sí, pero que justamente se destaca por eso y así es como se gana el odio y el rencor de mucha otra gente que amaría estar en su posición. Muchas veces hay que conocer personalmente (o no, pero si conocer más íntimamente) a las personas antes de emitir un juicio de valor, y acá tengo que reconocer que también yo he fallado muchas veces, teniendo opiniones de gente que no conocía y que cuando tuve la oportunidad de conocer en persona y en lo que hacen realmente de su vida, mi visión sobre ellos cambió rotundamente. Es muy fácil tirar la primera piedra omitiendo que también hemos cometido el pecado, y es aún más fácil ponerse en víctima. Es muy fácil decir qué y cómo hacer las cosas en un listado muchas veces obvio, que termina derivando en una persona especialista en listas, y que muy pronto se cree a sí mismo como gurú, es muy fácil vivir en el anonimato y apedrear desde allí a los que por algún motivo, queriendo o no, saliendo o no, siendo carismáticos o no, salieron de ese anonimato, criticando todo lo que hacen y dejan de hacer, y es muy fácil, desde la postura de falso gurú, de creador de listas, de reputación adquirida en base a esa especialización en temas “serios” inferir que está muy mal lo que hacen ciertas personas o muy bien lo que hacen ciertas otras… ya que nunca se arriesgan a salir de su anonimato y vivir la doble vida (virtual y real) en simultáneo.