El trabajo nuestro de todos los días…

Siempre, o casi siempre, he estado orgullosa de poder trabajar de lo que me gusta, más de una vez he resignado dinero (mucho) por hacer cosas que realmente me apasionaran, que me motivaran y me parecieran interesantes para hacerme crecer en este mundo que adoro y que hace que cada día me levante sin sentir la “obligación” de tener que ir a un trabajo monótono y aburrido. Incluso en trabajos de oficina, y gracias a la experiencia ganada habiendo resignado mucho dinero en el pasado y habiendome dedicado a lo que amo, también puedo conseguir el mismo resultado: un trabajo tranquilo, con un nivel relativamente bajo de estres y que se hace con las ganas como si estuviera simplemente haciendo algún proyecto propio.

Hay momentos, como todos obviamente, en que me cuestiono si esto será suficiente, si estará bien, si habrá algo mejor, y es ahí cuando recuerdo a toda la gente que es realmente miserable en su trabajo, que odia lo que hace, que la pasa mal, que sufre y padece levantarse cada día para hacerlo, pero que no tiene otro remedio ya que de eso vivimos todos, de nuestro trabajo (salvo que hayamos tenido la suerte de haber nacido millonarios y que trabajemos por puro placer, pero se que no es mi caso ni en el del 99,9% de mis lectores). Yo misma he trabajado en su momento en cosas que me hicieron sentir miserable por tener que levantarme cada mañana para sentarme en algún aburrido escritorio rodeada de jefes insufribles y trabajo tedioso y repetitivo.

En esos momentos en los que los que hacemos lo que amamos y sentimos alguna presión extra que nos hace pensar que quizás no podamos dar un poquito más, les recomiendo ver este cómic:

Entonces podemos felicitarnos a nosotros mismos por trabajar de algo que nos gusta, darle gracias a la vida por la suerte que nos toco o que nos supimos forjar, y darnos cuenta que nos podría haber tocado un trabajo de esos…

Vía geeksaresexy

Be Sociable, Share!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *