Honestidad brutal

Como habrán podido notar, no escribí durante toda una semana, y no fue precisamente porque me haya ido de vacaciones, sino porque estuve trabajando en proyectos propios y ajenos que me tuvieron un tanto ocupada, tanto por el tiempo que llevan en planificarlas y llevarlas a cabo, como por el tiempo que se lleva en ponerse de acuerdo unos con otros para poder efectivamente encarar esas nuevas propuestas.

De todo este “experimento” saqué una sola cosa en claro, a veces hay que aprender a decir que no, y eso es a lo que llamo “honestidad brutal”. Muchas veces los proyectos que se nos presentan son maravillosos, prometedores y tienen mucho potencial, pero en definitiva, terminan siendo solo una pérdida de tiempo para nosotros ya que se basan en promesas imposibles de cumplir. Y no lo digo porque yo no sea capaz de cumplir lo que prometo y/o proyecto, sino porque muchas veces todas esas cosas no dependen de mí ni de quién esté organizando, lleva trabajo y esfuerzo extra, y quien en definitiva se lleva los “premios” por decirlo de alguna manera, no termina apreciando el valor del trabajo que se hace. Ese es precisamente el momento en el que hay que sacar a flote ese pequeño lema de honestidad brutal y hacer valer lo que hacemos, aunque duela, aunque cueste, y aunque haya más de un billete involucrado en el medio, porque si las cosas no se aprecian como se deben desde el principio nunca se harán.

Por más buenos que sean los  resultados que se obtengan, todos los que alguna vez hemos trabajado de Community Managers en algún momento nos hemos topado con alguien que diga “pero si todo lo que tenes que hacer es pasar un poco de tiempo delante de la computadora arreglando cosas con tus amigos”, y es en ese preciso momento cuando te das cuenta de que tu trabajo, tu empeño, tus ganas, y en definitiva, VOS no estás siendo valorad@ como corresponde, y ese es el preciso momento para sacar del fondo del cerebro la honestidad brutal.

Debo confesar que me ha costado mucho hacerlo, y muchas veces me gusta ser abogado del diablo y ponerme en ambos lados, soy una persona muy capaz de ponerse en los zapatos de otros, y entender los dos puntos de vista sintiendo lo que sienten, y volver a mi punto de observador para tomar una decisión objetiva, y aún así me ha costado muchísimos dolores de cabeza el aprender a decir que NO, por más tentador que todo suene.

Por otro lado tengo la “suerte” de tener amigos y conocidos en el medio que son buenas personas, de esas que te dan un consejo que vale oro, pero que lo hacen simplemente de onda, porque sienten que te perdiste en la vorágine de conseguir trabajos y clientes, pero que son excelentes consejeros y que, si sabemos prestar atención a tiempo, nos darán el mayor y mejor empujón de nuestras vidas, esos que pueden cambiarlo todo.

Ahora bien, ustedes se preguntarán a qué voy con todo esto, no? perfecto, les explico un poco, como Community Manager freelance y como “comunicadora 2.0” (no me llamo social porque ese no es mi título, pero no sólo soy blogger sino que también expreso mis opiniones sobre los temas, así que me gusta llamarme comunicadora por contar las noticias pero darles mi toque personal y agregarles el extra de mis percepciones) a veces -muchas veces- no he sabido valorar yo misma mi trabajo como se debería valorar, y por lo que veo no soy la única persona en este medio con ese problema, no sabemos hacer valorar nuestro trabajo, la importancia de nuestras conexiones, de la llegada que tiene todo lo que decimos, sea algo relevante o una simple estupidez retwitteada hasta el infinito.

Muchas veces, muchos de nosotros “regalamos” nuestro trabajo, porque si bien todo esto es muy nuevo, no hay mucha regulación ni hay estándares todavía bien claros sobre costo/beneficio en general, y por sobre todas las cosas, muchos de nosotros pensamos que “es tan simple que cualquiera puede hacerlo”. Pero si salimos un poco de la burbuja de nuestro propio mundo en el que todo esto es normal, veremos que en la vida 1.0 esto parece algo inalcanzable. Si bien para nosotros es simple, nos ha llevado tiempo y trabajo aprender y muchas horas de estar sentados delante de nuestra computadora creando nuestra red de amigos, posts en el blog para generar tráfico, SEO, y demás cosas imprescindibles para considerarnos que vivimos en un mundo 2.0 casi el 80% del tiempo, algo que no hemos notado porque realmente nos gusta lo que hacemos, pero que tiene un background importante que hay que respetar.

Por este mismo problemita de que nosotros no sabemos valorar nuestro trabajo es que los demás tampoco lo hacen, y buscan en los bloggers y CM en general “mano de obra barata” = trabajo gratis (o casi). Pretenden poner en marcha campañas kilométricas y revolucionarias, por unos pesos o a veces incluso ni siquiera a cambio de eso. Hay que hacer que la gente cambie esa manera de vernos, porque a nosotros mismos nos ha llevado mucho trabajo (aunque haya sido placentero, fue trabajo al fin) alcanzar el conocimiento que tenemos en el día de hoy. Quizás no sea precisamente una de las personas que más sepa, que más haya movido campañas o que mejor haya hecho las cosas siempre, pero creo que soy una de las personas que está empezando a darse cuenta de que su trabajo vale y mucho, porque son horas y horas de adquirir ciertos “conocimientos” que no son tan en vano si tenemos en cuenta que incluso muchas agencias tradicionales se están apoyando en gente como nosotros para basar completamente su estrategia de marketing 2.0, ya que somos lo únicos que realmente sabemos lo que es llevar adelante ese tipo de campaña, con todos sus pro y sus contra. Todo esto tiene que valer algo.

Si bien el blog es de tendencias, tecnología  y actualidad, también hablo mucho sobre el trabajo que hacemos los bloggers y llevo adelante algunas campañas de marketing ya sea como CM o como participante de alguna campaña de  agencia a la que se le ocurrió alguna genialidad que me gustó. Por eso mismo es que con este post me gustaría poder generar un poquito de conciencia a todos aquellos que recién empiezan,  o que no se creen preparados, o que todavía no aprendieron a valorar su propio trabajo, porque si no lo hacemos nosotros nadie lo va a hacer, y si no lo empezamos a hacer ahora que todo este furor está en pañales -o casi saliendo de ellos, por lo que más aún debemos apurarnos en hacerlo notar-, no lo vamos a poder hacer nunca, y vamos a ser siempre vistos como la típica mano de obra barata.

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5 thoughts on “Honestidad brutal

  1. Excelente que hayas tomado conciencia y que trates de compartirla con tus pares, eso es un gran primer paso a tu pedido de valoración. Claro que esto empieza en uno mismo para que el otro reciba lo que refleje nuestra propia valoración. De ahí al cambio general hay menos trecho.

    Saludos.

  2. como le dije en su momento a Fabio (de fabio.com.ar) hablando sobre estos temas. Los bloggers (y CM) tienen que aprender mucho de otros freelance, como los diseñadores y los programadores. Porque si bien se dedican a cosas distintas, pasan por cuestiones que esos ya han pasado, y algunas conclusiones ya han sacado.

    Bien que te des cuenta de eso y compartas tu experiencia con otros. Aunque para que la situación sea ideal, en este post hablaste de lo que no se debería hacer en estos casos… sería genial otro post diciendo lo que sí se debería hacer, no te parece?

  3. Felicidades Jess! Me alegra un montón leer estas palabras de vos 😀

    Y habla de muchos códigos de tu parte de no haber dado nombres, cualquier otro hubiese mandado al frente con nombre y apellido.

  4. Me siento muy identificada con lo que escribiste. Yo soy diseñadora textil y en mi area pasa algo muy parecido, sobretodo con lo de la mano de obra barata y la contratacion de gente que no sento el culo en un pupitre de la universidad, en fin, en la falta de valoracion de nuestro esfuerzo y conocimientos.
    Por otro lado, esto de la honestidad brutal, lo podemos aplicar a toda nuestra vida, no solo en el ambito profesional-laboral, a veces hay que ser brutalmente honestos con la gente que nos rodea.

  5. Me saco en sobrero, por decirlo de alguna forma.
    Es lamentable y verdadero lo que decis, y llegue a renunciar un par de veces a proyectos por falta de motivacion social, no! Personal, lo cual no deberia haber hecho.
    Como diseñador web y grafico aprendi que lo que vos decis “si uno no lo valora, no vamos a niinguna parte”, lamentablemte es asi.
    Empece a tener mi blog luego de leer este, es mas en el primer post te lo agradezco publicamente, solo que lo deje decaer por falta de estiimulacion social. Ahora tengo ganas de retomarllo con mas fuerza que nunca…
    Muchas felicidades! saludos!

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