Períodos de desconexión: no es el fin del mundo, solo es 2012!

Hay cosas que parece que no nos van a pasar nunca, o situaciones que pensamos que no nos van a pasar a nosotros y circurnstancias de la vida que decimos siempre que “le pasarán a otro” hasta que nos pasan a nosotros. Recuerdo una publicidad de cuando era chica que me daba mucha impresión en su momento, que iba mostrando como “primero vinieron por los que tenian x problema, yo no lo tenía así que no me preocupé” y cosas similares. Lo curioso del caso es cómo reaccionamos cuando nos pasan cosas que nunca pensamos que nos iban a pasar. Ahí es cuando realmente aprendemos cómo funciona el mundo, de qué viene la vida y que hay que hacer todo siempre con total convicción, nada para agradarle a los demás si no nos hace felices a nosotros mismos, y nosotros somos lo más importante, con lo que hay que rodearse sólo de la gente que nos comprende, nos contiene y por sobre todas las cosas, nos hace feliz.

Imagen vía ropageek

Así fue como entendí que ir abandonando este blog no era algo que me hiciera feliz, y que lo que estaba haciendo a cambio tampoco era algo que me llenara internamente. De a poco se fue convirtiendo en algo que no me hacía sentir plena cada “mañana” (si, todos saben que soy hiper noctámbula y mis mañananas son en realidad los mediodías del mundo normal), y llegué al punto de comprobar los “rumores feos” de los que hablaba mucha gente de mucha mayor experiencia que yo en esto, que en su momento me había advertido que me podía pasar, pero a lo que yo no le quería dar crédito porque pensaba “están celosos de lo bien que me va”.

Hay momentos en los que hay que poner el freno, mirar la vida desde el camino que fuimos recorriendo y elegir el camino. Es como la famosa bifurcación. Hasta ahora siempre procuré elegir el camino sin presiones, que fuera algo que me hiciera felíz, y cuando no lo hice también me hice cargo de las consecuencias porque tenían algún tipo de razón de ser de fondo, alguna meta a alcanzar o algún objetivo al que llegar.

Imagen vía lavinetasatirica

Tuve la suerte de estar offline, no al 100% pero sí al modo convencional, ya que estuve lejos de casa, en mi lugar favorito del mundo que tengo accesible en estos momentos (como es la playa, ya que París me es un poquito inaccesible por ahora 😛 ) y pude ver las cosas de otra perspectiva. Así fue como empecé a twittear menos, sólo contando lo que quisiera cuando lo sintiera necesario (mis followers seguro habrán visto mis fotos desde la playa que tanto disfruté), y encontré que hay prioridades que quiero seguir manteniendo, como por ejemplo este blog, mi relación con las chicas de FashionForward que siempre me prestan un espacio cuando hay que hablar de asuntos demasiado femeninos como para tratar en este blog tan “rubia geek”, y a mis amigos más cercanos que supieron estar conmigo en los momentos más difíciles que me han tocado vivir a fines de 2011.

Llegué al punto de que me aburriera leer como todo el mundo hacía check in en diferentes lugares de la city porteña… sentada desde una reposera con mi modem 3G trabajando en plena playa, pensando en que en el fondo estar en Twitter es una manera de pertenecer a algo… a una comunidad, como estar en contacto con el mundo a pesar de estar solos, un sentimiento que al parecer es inevitable. Pero así también empecé a perder la necesidad de contarles tanto mi estado de ánimo, mis movimientos, mis reflexiones de madrugada y mis caminatas con la brisa de aire salado que invade las zonas de la costa atlántica.

Cuando volví -casi obligada por temas laborales, pero de esos lindos por los que verdaderamente vale la pena volver- me encontré con una necesidad diferente de estar conectada, de sólo leer a quienes realmente quiero y no a quienes debo leer por compromiso, de eliminar de mi vocabulario el pensamiento lobbista de “tener que ir/ tener que estar / tener que hacer / tener que responder” y empecé a llevar adelante otro tipo de filosofía. Este año se viene con grandes cambios en casi todos los niveles de mi vida, y obviamente se verán reflejados en este blog, al que no quiero volver a abandonar bajo ninguna circunstancia.

De a poco le voy encontrando de nuevo la vuelta a Twitter, me van dando más ganas de escribir, de contarles, de leerlos, de saber qué hacen, de participar en las charlas y contestas cuando preguntan cosas generales de las que se la respuesta, de hablar de lo que me gusta cuando me gusta y en la manera que me gusta. También estoy teniendo hábitos de sueño más saludables (a pesar de estar escribiendo esto a las 3am offline!) y formar disciplinas con aquellas cosas que no me gustan tanto, pero que forman parte de la vida y que hay que hacer, que son trabajo en cierto modo y que hay que cumplir obligatoriamente, para que no me tapen, no me lleven a la procastinación y pueda disfrutar el ser YO nuevamente, la rubia con blog que siempre les cuenta desde este espacio cualquier tipo de cosa que va leyendo o que se le va ocurriendo y cree que a ustedes, mis ultra fieles lectores, les pueda llegar a interesar.

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4 thoughts on “Períodos de desconexión: no es el fin del mundo, solo es 2012!

  1. Que suerte. Para mí la vida selectivamente offline es imposible, salvo cuando duermo, claro xD

  2. jajaja no fue buscado tampoco, se dio asi y tuvo un resultado bastante positivo 😉

  3. Ay, mi amor! Que aburrida que sos?!! Tener una conversación en persona con vos debe ser EMBOLANTE. Yo solo suelo entrar aca porque me gustas. Sos rubia y bonita, y a mi me encantan las rubias! Ademas que sos gordita, mmmmnnnnnnn! 😛 Deliciosa! Pero eso si, mejor taparte la boca con cinta adhesiva! 😛

  4. aburridisima… imaginate! el problema es que yo no te tocaria ni con un puntero laser… no hay cinta, luz ni make up que ayude xD

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