Aug
2nd

Un día sin Internet

Ya se que hablamos muchas veces del hipotético caso de irnos a vivir al medio de la nada sin comunicación, y es una fantasía frecuente de los que trabajamos 24/7 delante de una computadora, pensando, escribiendo, comunicándonos y estresándonos por cosas triviales que, generalmente, no son “la vida misma!” como nos parece en ese momento.

Ayer me quede sin Internet por uno de esos caprichos de los ISP, así que justo cuando me dispuse a sentarme a trabajar, abrir y acomodar todo lo que necesito tener a la vista, y arrancar a responder mails como de costumbre… se cortó Telecentro y no tuve servicio hasta las 23:55 de la noche. Pueden imaginar todo lo que pasó durante ese período de tiempo, la cantidad de vece que  revise el módem, que no reinicié y le di reset, y como la Ley de Murphy nunca falla… mi Nokia se murió también… y obviamente quedé incomunicada.

Con el estres que esto produce, sabiendo que las tareas se iban a empezar a acumular, los mails no iban a dejar de llegar y las responsabilidades se iban a sumar para cuando volviera la conexión, tome la decisión de “relajarme” haciendo otras cosas y no pensar “tanto” en lo que me esperaba.

Eventualmente pude usar otro teléfono, pedir auxilio para una recarga de emergencia para poder usar Internet -gracias Chechu!!!- (mínimamente para avisar que estaba incomunicada), y dar una ojeada a todo lo que se estaba acumulando en mi casilla de mails. En un punto de la noche, ya estresada y contracturada, el Nokia volvió a funcionar “mágicamente” y al poco tiempo volvió Internet… para mi desgracia se había cumplido la profesía y todavía no pude ponerme al día con todo lo que se atrasó ayer.

batman-notificaciones

El verdadero estres arrancó cuando la conexión volvió y vi todo lo que había que hacer realmente para ponerme al día, y me doy cuenta de las cosas que hago todos los días, casi por instinto, casi sin darme cuenta de que las hago… y lo poco que yo misma valoro todas esas tareas que pasan desapercibidas entre posts, chats, música y Twitter….

Mientras tanto, voy a seguir tratando de ponerme al día, pero sin volverme tan loca si un mail se responde con 12hs de retraso o si el post no se publica a las 18hs exactas…. y dejando que se acumulen feeds en GReader y notificaciones en Google+ y Facebook, sin responder los tweets en el instante que llegan y sin desesperarme por leer todo apurada, dejando que las cosas sigan su curso natural…. o algo así hasta que retome el ritmo natural, también sin darme cuenta

Imagen vía quelapaseslindo

Dec
13th

Honestidad brutal

Como habrán podido notar, no escribí durante toda una semana, y no fue precisamente porque me haya ido de vacaciones, sino porque estuve trabajando en proyectos propios y ajenos que me tuvieron un tanto ocupada, tanto por el tiempo que llevan en planificarlas y llevarlas a cabo, como por el tiempo que se lleva en ponerse de acuerdo unos con otros para poder efectivamente encarar esas nuevas propuestas.

De todo este “experimento” saqué una sola cosa en claro, a veces hay que aprender a decir que no, y eso es a lo que llamo “honestidad brutal”. Muchas veces los proyectos que se nos presentan son maravillosos, prometedores y tienen mucho potencial, pero en definitiva, terminan siendo solo una pérdida de tiempo para nosotros ya que se basan en promesas imposibles de cumplir. Y no lo digo porque yo no sea capaz de cumplir lo que prometo y/o proyecto, sino porque muchas veces todas esas cosas no dependen de mí ni de quién esté organizando, lleva trabajo y esfuerzo extra, y quien en definitiva se lleva los “premios” por decirlo de alguna manera, no termina apreciando el valor del trabajo que se hace. Ese es precisamente el momento en el que hay que sacar a flote ese pequeño lema de honestidad brutal y hacer valer lo que hacemos, aunque duela, aunque cueste, y aunque haya más de un billete involucrado en el medio, porque si las cosas no se aprecian como se deben desde el principio nunca se harán.

Por más buenos que sean los  resultados que se obtengan, todos los que alguna vez hemos trabajado de Community Managers en algún momento nos hemos topado con alguien que diga “pero si todo lo que tenes que hacer es pasar un poco de tiempo delante de la computadora arreglando cosas con tus amigos”, y es en ese preciso momento cuando te das cuenta de que tu trabajo, tu empeño, tus ganas, y en definitiva, VOS no estás siendo valorad@ como corresponde, y ese es el preciso momento para sacar del fondo del cerebro la honestidad brutal.

Debo confesar que me ha costado mucho hacerlo, y muchas veces me gusta ser abogado del diablo y ponerme en ambos lados, soy una persona muy capaz de ponerse en los zapatos de otros, y entender los dos puntos de vista sintiendo lo que sienten, y volver a mi punto de observador para tomar una decisión objetiva, y aún así me ha costado muchísimos dolores de cabeza el aprender a decir que NO, por más tentador que todo suene.

Por otro lado tengo la “suerte” de tener amigos y conocidos en el medio que son buenas personas, de esas que te dan un consejo que vale oro, pero que lo hacen simplemente de onda, porque sienten que te perdiste en la vorágine de conseguir trabajos y clientes, pero que son excelentes consejeros y que, si sabemos prestar atención a tiempo, nos darán el mayor y mejor empujón de nuestras vidas, esos que pueden cambiarlo todo.

Ahora bien, ustedes se preguntarán a qué voy con todo esto, no? perfecto, les explico un poco, como Community Manager freelance y como “comunicadora 2.0″ (no me llamo social porque ese no es mi título, pero no sólo soy blogger sino que también expreso mis opiniones sobre los temas, así que me gusta llamarme comunicadora por contar las noticias pero darles mi toque personal y agregarles el extra de mis percepciones) a veces -muchas veces- no he sabido valorar yo misma mi trabajo como se debería valorar, y por lo que veo no soy la única persona en este medio con ese problema, no sabemos hacer valorar nuestro trabajo, la importancia de nuestras conexiones, de la llegada que tiene todo lo que decimos, sea algo relevante o una simple estupidez retwitteada hasta el infinito.

Muchas veces, muchos de nosotros “regalamos” nuestro trabajo, porque si bien todo esto es muy nuevo, no hay mucha regulación ni hay estándares todavía bien claros sobre costo/beneficio en general, y por sobre todas las cosas, muchos de nosotros pensamos que “es tan simple que cualquiera puede hacerlo”. Pero si salimos un poco de la burbuja de nuestro propio mundo en el que todo esto es normal, veremos que en la vida 1.0 esto parece algo inalcanzable. Si bien para nosotros es simple, nos ha llevado tiempo y trabajo aprender y muchas horas de estar sentados delante de nuestra computadora creando nuestra red de amigos, posts en el blog para generar tráfico, SEO, y demás cosas imprescindibles para considerarnos que vivimos en un mundo 2.0 casi el 80% del tiempo, algo que no hemos notado porque realmente nos gusta lo que hacemos, pero que tiene un background importante que hay que respetar.

Por este mismo problemita de que nosotros no sabemos valorar nuestro trabajo es que los demás tampoco lo hacen, y buscan en los bloggers y CM en general “mano de obra barata” = trabajo gratis (o casi). Pretenden poner en marcha campañas kilométricas y revolucionarias, por unos pesos o a veces incluso ni siquiera a cambio de eso. Hay que hacer que la gente cambie esa manera de vernos, porque a nosotros mismos nos ha llevado mucho trabajo (aunque haya sido placentero, fue trabajo al fin) alcanzar el conocimiento que tenemos en el día de hoy. Quizás no sea precisamente una de las personas que más sepa, que más haya movido campañas o que mejor haya hecho las cosas siempre, pero creo que soy una de las personas que está empezando a darse cuenta de que su trabajo vale y mucho, porque son horas y horas de adquirir ciertos “conocimientos” que no son tan en vano si tenemos en cuenta que incluso muchas agencias tradicionales se están apoyando en gente como nosotros para basar completamente su estrategia de marketing 2.0, ya que somos lo únicos que realmente sabemos lo que es llevar adelante ese tipo de campaña, con todos sus pro y sus contra. Todo esto tiene que valer algo.

Si bien el blog es de tendencias, tecnología  y actualidad, también hablo mucho sobre el trabajo que hacemos los bloggers y llevo adelante algunas campañas de marketing ya sea como CM o como participante de alguna campaña de  agencia a la que se le ocurrió alguna genialidad que me gustó. Por eso mismo es que con este post me gustaría poder generar un poquito de conciencia a todos aquellos que recién empiezan,  o que no se creen preparados, o que todavía no aprendieron a valorar su propio trabajo, porque si no lo hacemos nosotros nadie lo va a hacer, y si no lo empezamos a hacer ahora que todo este furor está en pañales -o casi saliendo de ellos, por lo que más aún debemos apurarnos en hacerlo notar-, no lo vamos a poder hacer nunca, y vamos a ser siempre vistos como la típica mano de obra barata.

Oct
28th

Descanso… de mi!

Una de las últimas cosas que se me hubieran pasado por la cabeza cuando decidítrabajar de lo que me apasiona es que iba a llegar a este punto, en el que necesito un descanso de mi misma, de los temas de los que hablo, de los blogs que leo (o no leo), de la escritura que me apasiona, de los trabajos que me encantan (bueno de esos no tanto eh), y de las cosas que día a día me hacían sentir mucho mejor conmigo misma. Nunca pensé que iba a pedir a gritos vacaciones trabajando como blogger… una persona que se sienta todo el día en su silla y/o sillón en el punto favorito de la casa para escribir sin parar sobre temas varios, sin tener que salir, sin sufrir la polución del centro ni la contaminación de la gente que no se baña en los colectivos. Sin tener que cumplir horarios, ni tener que padecer jefes que cada 10 minutos estén criticando el trabajo o pidiendo que hagamos x cosa además de nuestro trabajo pautado. Pudiendo entrar a mis redes sociales favoritas a la hora que quisiera, escribiendo sobre lo que quisiera sin que nadie me esté condicionando las palabras. Programando posts para el día siguiente desde las madrugadas que tanto amo de chica, con mi café recién hecho y escribiendo sobre temas que me gustan hasta que el sol empieza a asomar por la ventana y me obliga a apagar todo porque me siento un satisfecha de haber pasado toda la noche despierta y orgullosa de irme a dormir a la hora que el 90% de la gente se está levantando para comenzar con su jornada laboral.

Con todos estos pro es muy difícil encontrar contras que me lleven a mi situación de saturación y agotamiento mental actual… diría que de hecho me siento mal por sentirme cansada, siento que estoy defraudandome a mi misma por no ser capaz de tolerar las mejores condiciones laborales que podría haber encontrado en el universo, entonces me enojo conmigo misma y los resultados se notan a simple vista con mis puteadas permanentes por Twitter. Sumado a esto contamos miles de cuestiones personales de fondo que me tironean para diferentes lados, como si buscaran desarmarme de a poco, desmembrarme, dehacerme en el vacío de la nada…. (si me puse poética porque hay que zafarla de alguna manera).

Quizás me ahogo en un vaso de agua y todo lo que necesito es salir de esta rutina por unos días para volver a darme cuenta lo linda que es, quizás necesito descansar DE VERDAD y contemplar el paisaje sin tener que deberle nada a nadie, sin tener que sentir que tengo que pagar por el aire que estoy respirando, sin sentir que no pertenezco a ese lugar, que yo por mi misma no podría, que es algo impuesto ni ninguna de las pavadas que suelo sentir en esos casos. Necesito vacaciones de mi misma, de mi cerebro, de mi manera de pensar que últimamente está más gris que de costumbre, necesito ver nuevos paisajes y hasta conocer gente nueva que me de otras perspectivas (si si, hablo de relacionarme con gente en la vida real!), desconectarme un poco, apagar el móvil, cerra la conexión a Internet y volver a conectarme con quién soy y con quién fui para ser la que soy hoy, para entender un poco más todo el mundo que me rodea y las cosas que me pasan… para entender por qué ciertas cosas son exitosas y otras tantas un fracaso total…

Como vengo gritando desde hace mucho, necesito vacaciones :P (digo por si no les había quedado claro hasta acá), pero como no puedo darme ese enorme lujo, necesito descansar de mi misma… pero no quiero que el blog muera tampoco porque cuando uno se va de vacaciones siempre hay alguien que lo suplanta, aunque sea en las tareas básicas. Quizás le pida ayuda a amigas cercanas (a mi y a la tecnología y los temas que hablo normalmente acá), y aunque el blog sea sumamente personal, supongo que habrá gente que pueda “suplirme en las cuestiones básicas” para mantener un ritmo más o menos constante de publicación. También si alguien quiere colaborar o tiene mejores ideas, saben que todas son bienvenidas, tienen mis contactos en el apartado “sobre mi“, tienen mi mail acá en la primer columna de la derecha y pueden obviamente dejar comentarios….  Quizás me sienta agobiada por mi misma al hacer mucho y recibir poco, quizás… no lo sé…

Sep
29th

Originalidad

Quizás sea yo, pero de un tiempo a esta parte se me está complicando cada vez más encontrar “contenido interesante” del cual hablar, o siquiera postear. Quizás mis términos de “contenido interesante” se hayan vuelto más quisquillosos, o quizás simplemente todos los blogs que estoy leyendo no alcanzan mis expectativas… que creo nunca fueron tan altas.

Imagen vía remoteemployment

Como verán vengo medio lenta escribiendo, pero porque realmente no estoy encontrando nada que me llame la atención y me lleve a querer contarlo directamente en mi blog para compartirlo con ustedes, por lo que me pongo molesta de no tener tiempo de generar el famoso “contenido propio” que también me llega a parecer aburrido.

En cuanto a los análisis, lo que sucede en el mercado mundial, la compra de TechCrunch por parte de AOL, el fallecimiento de Romina Yang y demás temas de actualidad no me parecen apropiados, y las noticias sobre tecnología están sumamente repetitivas.

La conclusión a la que llego es que, o soy yo que me estoy poniendo cada vez mas quisquillosa, o que realmente necesito vacaciones para distenderme y volver a encontrar interesante el contenido que se genera a mi al rededor.

Sep
16th

El nuevo “síndrome de vampirismo”

Haciendo un poco de auto crítica (algo que me sale genial y siempre termino criticándome muchísimo más de lo esperado), y después de ver una imagen que me hizo ver a mi misma en esa situación me puse a recapitular… cuántas veces por día salgo de mi casa? cuántas veces “tomo un poco de sol”, cuántas veces interactuo por semana con gente en la vida real… y me doy cuenta que la respuesta no sube de 0 a 1 en todos los casos… ahí me preocupé un poco más.

Los que trabajamos en Internet y estamos todo el día conectados somos como pequeños vampiros en sus criptas, que no salen hasta que se pone el sol, porque obviamente estamos ocupados trabajando, o porque como en mi caso, somos noctámbulos por naturaleza, y trabajamos mejor y más tranquilos de noche, cuando no hay ruidos, gente ni nada que nos moleste (y cuando las conexiones de Internet realmente funcionan a la velocidad prometida). Así, vamos acostándonos cada vez más tarde, viviendo cada vez mas tiempo de noche, tomando cada vez menos sol, y por consiguiente saliendo menos…. no es normal salir a las 4 o 5 am un día de semana -especialmente porque va a estar todo cerrado-.

Otra cosa que noté es que usamos muchísimo café, nos volvemos casi adictos, cual vampiros con la sangre… se convierte en el elemento imprescindible en nuestra cocina, podemos vivir sin comer, pero no podemos vivir sin tomar café!!!, y no importa lo que hagamos, será la primer bebida que tomemos al despertarnos… Ya sea con leche, solo, con chocolate, canela o de Starbucks, el café es en nuestras vidas lo que la sangre a los vampiros… sólo va en gustos (sangre de vírgenes, de hombres, de mujeres, de animales, etc.)

Por eso no es raro que la gente “normal” nos mire de manera peculiar, que piense que estamos locos, y que nos demos cuenta que compartimos muy pocas cosas con el resto de la gente -a no ser que sean tan “vampiros” como nosotros-. Si mantuviéramos este estilo de vida en el SXVIII nos hubieran quemado en la hoguera por prácticas de brujería o incluso pro sospecha de vampirismo…