Yo se que no estoy escribiendo tanto como debería, y que muchos de ustedes (que por algún motivo siguen entrando al blog GRACIAS!), me mandan por mail de contacto de que vuelva, les cuento que de un tiempo a esta parte estoy teniendo un gran problema: la escasez de -precisamente- tiempo, para hacer todo aquello que me gusta hacer de mi vida, entre ellas, el poder bloggear felizmente en mi blog.
Si me lo pongo a pensar con frialdad, es obvio que me afecta en muchos aspectos, y a esto le estoy sumando la añoranza de aquellas maravillosas cosas que todos los que tenemos alma de freelancer amamos hacer: trabajar en mis propios y extremadamente flexibles horarios, en la plaza al sol, desde la pileta, en un restaurante, en un evento, o incluso salir y entrar a la hora que se nos plazca junto con muchos otros beneficios extra de ser un “influencer” o como le quieran llamar a los que nos contratan desde las agencias de publicidad para que ayudemos con sus campañas.
Hoy, desde el otro lado del mostrador, me veo a veces queriendo ser parte de lo divertido y de lo que más me gusta, aunque no siempre sea posible, pero pudiendo hacer un gran equilibrio en lo que representa al conocimiento. Sé lo que es trabajar “de los dos lados del mostrador”, se lo que es ser cliente, proveedor, contratado, influencer, creadora de una campaña e incluso propulsora, con una experiencia increíble y maravillosa que no hubiera podido adquirir de ninguna otra manera. La verdad es que, aún así no me puedo quejar, estoy con mucho trabajo, tengo amigos dentro y fuera del trabajo y estoy rodeada de un grupo increíble de gente que me apoya en todos mis proyectos y me da mucha más libertad de la que tiene casi el 90% de la gente en mi posición!, además de un listado enorme de propuestas y proyectos que estoy analizando con mucho cuidado a ver cuál será mi próximo paso (espero que pronto tengan GRANDES noticias sobre mi
)
Igualmente, les confieso que extraño bloggear desde la cama a las 4am, tener teleconferencias en pijama y salir a eventos a encontrarme con mis colegas/amigos a los que tanto quiero y con los que me siento tan identificada en muchos aspectos de mi vida. Sé que soy una quejosa de alma (está en mi bio de Twitter inclusive), pero la vida me sonríe en muchos aspectos, y no quería dejar pasar la oportunidad de contarles que sigo siendo una persona feliz que trabaja de lo que ama y hace todo lo que quiere





